ENUNCIADOS DE RUDOLF VIRCHOW


ENUNCIADOS DE RUDOLF VIRCHOW  (1821-1902)
Rudolf Virchow







Rudolf Virchow nació en Schievelbein, Pomerania, en 1821. En 1839 marchó a Berlín a estudiar medicina. Tuvo como maestros a Johannes Müller y Schönlein. Ese mismo año Teodor Swann, discípulo del primero, publicaba esta significativa obra: [Investigaciones microscópicas sobre la coincidencia de los animales y las plantas en la estructura y el crecimiento.] Haciendo una síntesis de las aportaciones anteriores de médicos, zoólogos y botánicos llegó a afirmar que la célula es la unidad elemental de la estructura y formación de todos los seres vivos. Nacía la teoría celular a la que más tarde Virchow hizo importantes contribuciones. En el curso de sus trabajos sobre tejidos patológicos, como veremos, pudo demostrar que toda célula procede de otra célula anterior, como la planta sólo puede proceder de otra planta y el animal de otro animal. Contribuyó así a "redondear" la teoría celular aclarando la naturaleza real de la citogénesis, que la obra de Swann no contenía.
Su tesis doctoral se tituló De rheumate praesertim corneae (1843) y fue dirigida por el propio Müller. Ese mismo año recibió el título de "Kompanie-Chirurg" simultaneando las tareas clínicas con trabajos anatómicos junto a Robert Froriep, el prosector de la Charité berlinesa. Los primeros estudios de Virchow giraron en torno a la inflamación de las venas. Llegó a demostrar que la embolia y la trombosis (conceptos suyos) son casi siempre anteriores a la flebitis propiamente dicha. Esto le llevó a investigar la patología de la serie blanca de la sangre y a describir por primera vez la leucemia y a introducir el término de leucocitosis. Pronto se vio envuelto en los acontecimientos políticos de la época. Cuando en 1848 formó parte de la comisión encargada de estudiar la epidemia de tifus que se produjo en Silesia el año anterior, observó que las causas eran más de índole social que médica, y que sólo
el bienestar, la libertad y la instrucción, inherentes a una democracia completa e ilimitada, podrían traer soluciones. Cuando volvió a Berlín tomó parte activa en el movimiento revolucionario junto con otros médicos berlineses partidarios del liberalismo radical.
Publicaron la revista Die medizinische Reform (La reforma médica). A través de los artículos en ella publicados se defendió que la salud humana es un asunto de interés social directo y que las condiciones sociales y económicas deben ser analizadas científicamente como causas de enfermedad. Para Virchow estaba muy claro que la medicina debía ser una de las bases científicas de la organización social. Fue partidario de crear un ministerio de sanidad y de llevar a cabo una profunda reforma de la enseñanza. Al restaurarse el absolutismo se le limitaron sus actividades y marchó a Würburg, donde se entregó a la actividad científica y a la enseñanza de la anatomía patológica.
En Würburg se dedicó al estudio, a reunir materiales y a ampliar sus ideas. Cuando en 1856 fue llamado para volver a Berlín, pronto se manisfestaron los resultados de esta etapa de trabajo. Pronunció una serie de conferencias que después se publicaron en forma de libro con el título Die Cellularpathologie in ihrer Begründung auf physiologische und pathologische Gewebelehre (1858). En esta obra Virchow puso la teoría celular, el microscopio, en manos de los patólogos. Defendió una concepción celular del organismo conforme a la cual la célula es también la unidad elemental desde el punto de vista fisiológico y patológico. Su acierto fue, como dice Laín, construir bajo el nombre de patología celular una teoría general de la enfermedad basada en tres principios: 1º Principio de la localización: no hay "enfermedades generales", todo proceso morboso se halla anatómicamente localizado. 2º Principio de la lesión celular: si se quiere conocer lo que en la enfermedad es verdaderamente
Fundamental hay que recurrir al estudio de la célula. 3º Principio del peligro. La vida de la célula enferma lleva en sí una cierta idea de "peligro", y esto es lo que básicamente distingue a la enfermedad de la salud en cuanto modos de vida.
En cuanto a trabajos más específicos, Virchow, aparte de los ya descritos al principio, dedicó su atención al fenómeno de la inflamación, al tejido óseo (especialmente lo relativo al raquitismo y a la artritis deformante), a la tuberculosis, a la patología del tejido conjuntivo, a las neoplasias, etc. Los dio a conocer a través de varios libros o, entre otras, en los Beiträge de Traube, el Zeitschrift de Henle y en la revista que él creó y que conocemos como los Archiv (Archiv für pathologische Anatomie und Physiologie) cuyo primer volumen apareció en 1847 y que acabó convirtiéndose en uno de los órganos más importantes de las nuevas ideas médicas. Asimismo, después de que se publicara su Cellularpathologie, el número de cátedras dedicadas a la materia creció de dos a dieciocho en el territorio alemán, y a diez en el austríaco. No abandonó jamás su actividad política y también escribió numerosas obras de caracter antropológico.
A Vircow se debe también la creación de la mayor parte de conceptos generales de la actual anatomía patológica tanto de células (degeneraciones diversas) como de tejidos y órganos: tejidos hispatológicos histioides, organoides y teratoides; nociones de aplasia, hipertrofia, hiperplasia, metaplasia, agenesia, heterotropia y heterocronia.
Existen varios epónimos con el nombre de Virchow: línea de Virchow: línea que va desde la raíz de la nariz hasta el lambda; enfermedad de Virchow: leontiasis ósea. Ganglio de Virchow: nódulo linfático centinela que se observa en la región supraclavicular derecha y que se debe a metástasis de un tumor primitivo de estómago.

José L. Fresquet. Instituto de Historia de la Ciencia y Documentación (Universidad de Valencia-CSIC). Mayo, 1999.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Tipos de hojas según su momento de aparición durante la vida de la planta

Rastras de discos. Características y sus utilidades

BOSQUES ENTRE CHILLANES Y BUCAY DEL CANTON CHILLANES