Manejo del Suelo
Para que el suelo brinde a las plantas las
condiciones adecuadas para su normal desarrollo y también para evitar procesos
erosivos que ocasionen que el suelo pierda su capa de materia orgánica, es
beneficioso realizar las siguientes prácticas de manejo de suelo:
Drenajes y desagües.
Un suelo encharcado, con alto contenido de humedad
se erosiona sencillamente, disminuye la producción de la planta y beneficia el
ataque de plagas y enfermedades, por lo que es prescindible construir drenajes
que desagüen el exceso de aguas.
Labranza mínima
Practica de manejo de suelo que consiste en arar lo
menos posible, ya que se afectan las propiedades físicas del suelo, en casos en
que es necesario ya que los suelos son muy compactados, se debe recurrir al
arado de cincel vibratorio o rígido, nunca arado de disco.
Plantación directa
Practica recomendada para conservar la estructura
grumosa del suelo de la erosión, radica en sembrar directamente las semillas o
plántulas, retomando el concepto de labranza mínima. Siembra en curvas a nivel
Practica apropiada para disminuir la erosión, sembrando en hileras siguiendo el
contorno de la pendiente, cada hilera sembrada retiene el suelo que se
desprende de la anterior.
Barreras vivas
Hileras de plantas de denso crecimiento que se
siembran siguiendo las curvas a nivel y reducen la erosión, actuando como
barreras de la acción de las aguas de escorrentía. Coberturas verdes y muertas
Sistema consistente en colocar coberturas verdes o muertas (pastos, hojarasca,
desechos de cosecha), a manera de acolchado sobre el suelo lo que salvaguarda a
este de la erosión, además de regular la humedad, temperatura y actividad
biológica.
Rotación y asociación de cultivos
La rotación de cultivos admite un mejor
aprovechamiento de los nutrientes del suelo y es un manejo de suelo que si se
practica con leguminosas se enriquece el suelo con nitrógeno a causa de la
simbiosis que se establece entre las raíces de las leguminosas y las bacterias
fijadoras de nitrógeno. La asociación de cultivos permite un mejor
aprovechamiento del espacio, otorgando al suelo una excelente cobertura y
compone un gran método de control biológico de plagas y enfermedades.
Abonos verdes
Técnica de manejo de suelo basada en el cultivo de
especies vegetales para salvaguardar el suelo y mejorar sus condiciones
biológicas, físicas y nutricionales. Se siembran durante un determinado tiempo,
luego se cortan, se dejan 15 días como cobertura muerta y posteriormente se
incorporan al suelo, es aconsejable la utilización de leguminosas, crucíferas y
gramíneas.
Aplicación de materia orgánica
La fertilidad física, química y biológica del suelo
se mejora con la aplicación de la materia orgánica la cual al descomponerse en
humus libera gran cantidad de nutrientes que son aprovechados por las plantas.
Para que el suelo brinde a las plantas las
condiciones adecuadas para su normal desarrollo y también para evitar procesos
erosivos que ocasionen que el suelo pierda su capa de materia orgánica, es
beneficioso realizar las siguientes prácticas de manejo de suelo:
Drenajes y desagües.
Un suelo encharcado, con alto contenido de humedad
se erosiona sencillamente, disminuye la producción de la planta y beneficia el
ataque de plagas y enfermedades, por lo que es prescindible construir drenajes
que desagüen el exceso de aguas.
Labranza mínima
Practica de manejo de suelo que consiste en arar lo
menos posible, ya que se afectan las propiedades físicas del suelo, en casos en
que es necesario ya que los suelos son muy compactados, se debe recurrir al
arado de cincel vibratorio o rígido, nunca arado de disco.
Plantación directa
Practica recomendada para conservar la estructura
grumosa del suelo de la erosión, radica en sembrar directamente las semillas o
plántulas, retomando el concepto de labranza mínima. Siembra en curvas a nivel
Practica apropiada para disminuir la erosión, sembrando en hileras siguiendo el
contorno de la pendiente, cada hilera sembrada retiene el suelo que se
desprende de la anterior.
Barreras vivas
Hileras de plantas de denso crecimiento que se
siembran siguiendo las curvas a nivel y reducen la erosión, actuando como
barreras de la acción de las aguas de escorrentía. Coberturas verdes y muertas
Sistema consistente en colocar coberturas verdes o muertas (pastos, hojarasca,
desechos de cosecha), a manera de acolchado sobre el suelo lo que salvaguarda a
este de la erosión, además de regular la humedad, temperatura y actividad
biológica.
Rotación y asociación de cultivos
La rotación de cultivos admite un mejor
aprovechamiento de los nutrientes del suelo y es un manejo de suelo que si se
practica con leguminosas se enriquece el suelo con nitrógeno a causa de la
simbiosis que se establece entre las raíces de las leguminosas y las bacterias
fijadoras de nitrógeno. La asociación de cultivos permite un mejor
aprovechamiento del espacio, otorgando al suelo una excelente cobertura y
compone un gran método de control biológico de plagas y enfermedades.
Abonos verdes
Técnica de manejo de suelo basada en el cultivo de
especies vegetales para salvaguardar el suelo y mejorar sus condiciones
biológicas, físicas y nutricionales. Se siembran durante un determinado tiempo,
luego se cortan, se dejan 15 días como cobertura muerta y posteriormente se
incorporan al suelo, es aconsejable la utilización de leguminosas, crucíferas y
gramíneas.
Aplicación de materia orgánica
La fertilidad física, química y biológica del suelo
se mejora con la aplicación de la materia orgánica la cual al descomponerse en
humus libera gran cantidad de nutrientes que son aprovechados por las plantas.

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